viernes, 21 de septiembre de 2012

Cabeza bien arriba.

Un día, cuando estaba en el colegio, vinieron a darnos una charla. De estas típicas sobre sentarse bien en clase, o colocarse bien la mochila, para no tener molestias en la espalda. El hombre que nos habló, en un momento, dijo que cuando fuéramos por la calle no fuésemos con la cabeza gacha, que disfrutáramos de las vistas que había alrededor. Desde ese momento levanté la cabeza, me fijé en todo... Todos los detalles, pequeñas cosas, y aprendí a apreciar el alrededor. La inmensidad del mundo. Por eso siempre ten la cabeza alta. Llora, pero mira bien arriba, disfruta del mundo, porque tú estás ahí para vivirlo, no para sufrirlo.

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